De todos los medios de transporte, es el transporte por carretera, de muy lejos, el que más dióxido de carbono (93,5%) emite, seguido por el transporte aéreo (2,8%).
¡Antes de compartir un viaje, asegúrese de respetar al máximo las recomendaciones de la ADEME para emitir la menos cantidad posible de CO2!

1- Conducir suave:
Arrancar el motor sin pisar el acelerador, elegir la marcha adaptada y sobre todo no forzar los cambios; viajar a una velocidad constante; anticipar los frenazos; usar el freno motor y reducir con las marchas; éstos son los principios de una conducción ecológica. Una conducción agresiva en ciudad puede aumentar el consumo un 40%, o 4 € de gastos innecesarios y 7 kg de CO2 por cada 100 km.
2- Reducir la velocidad
Reducir en 10 km/h tu velocidad en carretera (pasar de 130 a 120km/h) es bueno para tu bolsillo y tu seguridad ya que se ahorran hasta 5 litros de combustible, algo como 7 € y 12 kg de CO2 en una distancia de 500 km, es decir, una reducción del 12,5% en emisiones de gases de efecto invernadero. Y si tu coche tiene un control de crucero es aún más fácil.
3- Apagar el motor
Parar y reiniciar el coche consume menos que dejar encendido el motor más allá de 20 segundos.
4- No abusar del aire acondicionado
El aire acondicionado es comodidad y más seguridad si sabes usarlo correctamente. El consumo excesivo de combustible en los vehículos debido al uso del aire acondicionado es de hasta un 10% en carreteras y un 25% en ciudad. Las emisiones de CO2 procedentes del uso del aire pueden alcanzar hasta 2,6 kg de CO2 cada 100 km, un 15% más.
5- Comprobar la presión de los neumáticos
Conducir con neumáticos desinflados es peligroso y consume más. Circular con las ruedas hinchadas a menos de 0,5 bar, además de ser peligroso, produce un 2,4% de consumo adicional, lo que supone: ¡33 € y 58 kg de CO2 más al año!
Es importante comprobar la presión de tus neumáticos al menos cada dos meses; de esta forma se puede ahorrar dinero y garantizar la seguridad de tu vehículo. Para que esto sea eficaz es importante no circular más de 3km antes de tomar la medida, para poder hacerlo con los neumáticos fríos
6- Verificar con frecuencia el buen estado del vehículo
Un vehículo en mal estado puede causar un consumo excesivo de combustible de hasta un 25%.
Un filtro de aire sucio te hará consumir un 3% más y un motor sin mantenimiento te costará 40 € y 70 kg de CO2 más al año.
Si utilizas neumáticos de bajo consumo, ahorrarás hasta un 5%, es decir, ¡70 € y 120 kg de CO2 más al año!
7- No sobrecargar el coche
Cada 100 kg más de carga representa 5% más de combustible. Procurar utilizar un remolque o un maletero de techo en lugar de unas barras de techo, y no olvidar quitarlo después, incluso vacío; una resistencia puede consumir un 10% más, o 1 € y 1,75 kg de CO2 cada 100 km.
Fuente: ADEME